Sueños marianos

El domingo me bajé de la caravana electoral, o eso creía. Por las mañanas
me despierto cansadísima y es porque me paso las noches dando mítines. Los diez días de campaña han sido tan intensos que mi cabeza se ha quedado pinchada. Durante el día hago vida normal, pero en cuanto cierro los ojos, soy Mariano Rajoy. 

Ayer, por ejemplo, le di un mitin a unas vacas. A mí ya se me hacía un poco raro, pero no quise decir nada y tiré para adelante. Les solté de carrerilla los cinco objetivos para la próxima legislatura. No hubo selfies.

También visité un campo de alcachofas en Navarra. La verdad es que no sabía que fueran tan altas. Me emocionó. Hasta me imaginé viviendo en el campo, sin móvil, sin SMS, pero con Diputaciones.  

No se lo quiero decir, pero el himno merengue que se ha inventado Moragas me parece una horterada. Creo que cuando ponen el clásico, los mítines me salen mejor. Con el latino entro ya un poco avergonzado y tardo dos objetivos en recuperarme.

Lo de hablar, en general,  lo llevo bien. Como he estado seis meses diciendo lo mismo, ya me lo he aprendido al dedillo. A ver, es lo más sensato. El año que mejor me sé es 2011.

Los selfies me gustan, pero a veces me agobian. Las señoras mayores ponen el móvil al revés y al final lo tengo que hacer todo yo. Y las hay que se aprovechan. Cuando una española besa, besa de verdad. También hay señores que me dan cachetes. De cariño, de ánimo. Y uno vale. Pero ponle 20 cachetes al día. Pues se nota. Por la mañana, en Roquetas, les di el lado derecho y por la tarde, en Granada, puse la otra mejilla. Pero me van a gastar la cara entera.

Alguna vez he tenido la tentación de decirle a mis escoltas que detuvieran a una señora que se estaba sobrepasando o a un señor que me había dado un cachete con carrerilla. Pero no puedo. Necesito todos los votos. Los míos, y sobre todo, los de Ciudadanos.

Algunas noches me acuesto pensando que la gente no acaba de comprender que es capital no dar marcha atrás y seguir adelante con las reformas para crear dos millones de puestos de trabajo en los próximos cuatro años. O veo las fotos y pienso: ¿Por qué me comí todo el helado de golpe? ¿Por qué no abracé a la chica que tenía ojos? Pero por la mañana, cuando salgo a caminar rápido lo veo todo de otra manera. Lo veo genial,  la verdad.

  
Luego vienen los periodistas y me estropean todos los pensamientos positivos. Yo llego tan contento de mi paseo, de los besos, de los cachetes, de los selfies y ¡zas! en un minuto me han rodeado con sus alcachofas de mentira y me acribillan con preguntas desagradables. Que si va a dimitir el ministro. Que si va a haber más recortes. Que si qué voy a hacer si nadie quiere pactar conmigo. Yo no sé qué pasa en este país para que nadie quiera hablar nunca de las cosas buenas. Siempre las malas. Y yo digo, si fuéramos tan malos, no vendrían tantos turistas y tantos estudiantes de Erasmus, ¿o es que vienen obligados? Es sentido común. 

A dormir. 

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Diario de campaña. Día 10

Me despierto en: Las Palmas de Gran Canaria. Horas de sueño: 2 

 

Duermo en: Madrid 

En el medio voy a Lleida
Kilómetros: 2.863

Lo mejor del día: conocer este sitio tan bonito, la seu Vella.

  

Oído en la caravana: “Y ahora os pido que hagáis una reflexión matutina para no olvidar nada en el autobús”. De Palmira, agente del Corte Inglés,  ángel de la guarda, y la mujer que hoy nos hizo reír, muertos de sueño, a las cuatro de la mañana. 

  

Oído en el mitin: “Caballos con perdices, mala mortadela”. De José Ignacio Llorens, cabeza de lista del PP por Lleida. 

El mensaje: no se os ocurra volver a votar a Ciudadanos. 
Entrevista con otra afectada por el voto rogado. 

   

  

Mañana: Me despertaré en casa. Me releva en la caravana Javier Casqueiro. 

Agradecimientos: A mis compañeros, que hacen los viajes largos mucho más cortos y entienden un chiste sobre los 5 objetivos; A David e Itziar, por la paciencia. Y a Palmira, porque tenía razón: luego siempre te entran las ganas en mitad del mitin. 

Diario de campaña. Día 9

Me despierto en Tenerife 

 

Duermo en: Dormir es de débiles. Salimos del hotel de Las Palmas de Gran Canaria a las 4 de la mañana. 
Kilómetros: 106

El mensaje del día: Españoles de bien, votad solo al PP y no a los guapitos de cara porque si no, ganan “los malos”.

Oído en la caravana: “Tengo a Palmira vigilándonos la comida”. Palmira es la agente del Corte Inglés que nos acompaña, nos recuerda que vayamos a hacer pis y nos responde cuánto falta para llegar. Es decir, Palmira son los padres. 

Teloneros: Asier Antona, sustituto del dimitido José Manuel Soria como presidente del PP canario. Como a todos, Rajoy, que no perdona, le sacó a “caminar rápido” por la mañana. 

  

Comida: catering en Tenerife. Capel le habría puesto un 7. Yo le pongo un 10 porque además los canapés eran así de bonitos.  

 

Cena: con vistas. Papá, para que veas que como pescado.  

  

 

La foto: de David Mudarra. Con mi brazo de inspector Gadget conseguí ponerle el móvil en la oreja. Mi cabecita está a las Rajoy menos diez. 

 

Banda sonora: en Las Palmas compitieron de tú a tú las rancheras que salían de unas bodas de oro con la versión merengue del himno del PP. El himno se oía más, pero los de medio siglo juntos se lo pasaban mejor. 

Mañana: Lleida. 

Diario de campaña. Día 8

Me despierto en  
Duermo en Tenerife

En el medio voy a Madrid y Guadalajara. Hoy tiramos la casa por la ventana: cuatro comunidades autónomas en un día.

Kilómetros: 2.684

El mensaje: regañina a los que votaron a Ciudadanos. Luego pasa lo que pasa, dice Mariano. 

A Mariano le vi un poco cansado. Aunque luego se vino arriba viendo el fútbol:

  

El total para Wyoming: Rajoy“Es fundamental que no haya que elegir entre la vida familiar y personal”.

Comida: llegué tarde.

Cena: pescadito canario y papas.

Lo que nos llega de otras caravanas: 😳

  

Lecciones aprendidas: nunca, nunca, nunca os echéis una colonia al azar en el duty free del aeropuerto. Voy a oler a señora de 90 años antipática hasta las elecciones. 

Mañana: Tenerife y Las Palmas

Diario de campaña. Día 7

Me despierto en Madrid

Duermo en Vigo (es un decir porque mañana me despierto a las 6)

En el medio voy a Santiago y Pontevedra (y sigo en diferido a Rajoy en una explotación ganadera en San Martín de Podes).

Kilómetros: 708 

El día empieza con… Mitin a unas vacas y un total para Wyoming: “En España tenemos algo muy importante: tenemos españoles”. 

  
Temperatura media: 19 grados. Así sí. 

Comida: gallega, la mejor.

 Cena: triste bolsa de patatas fritas de minibar + botellín de agua por el módico precio de 7 euros + IVA.

En el tren 5 horas:  30 minutos de autoretretes; otros 30 seleccionando la foto en la que nos gustábamos todos 

  
Revista de prensa. Aún sobrecogidas con esto: 

  
Efemérides. Rajoy vuelve a Pontevedra 6 meses después del puñetazo. Paseo tenso con mimos y abucheos. Aquí  las fotos:

  
  
Mañana: Guadalajara con Cospedal y Tenerife. 

Diario de campaña. Día 6 

Me despierto en: He tardado cinco largos minutos en entender quién soy y dónde estaba, un hotel de Granada. 

Duermo en: Madrid 
En el medio voy a: Zaragoza (y sigo en diferido a Rajoy en Tudela).

Kilómetros: 1.053

El mensaje: El PP busca votos hasta debajo de las alcachofas.  

Por qué lo digo. Rajoy: “Quiero aprovechar esta oportunidad para hacer un canto a las personas que viven en el campo. Ya me gustaría a mí poder hacerlo”. “Hemos estado viendo este campo de alcachofas. A mí, realmente, me emociona”. 

Foto: Tarek

  
Oído en la caravana: “No le veo final a esto”.

Efectos secundarios: Cuando cierro los ojos, truena en mi cabeza la versión merengue del himno del PP. 

  
Ahora más que nunca … hace falta dormir

Mañana: San Martín de Podes (Asturias) y regreso a Pontevedra, seis meses después del puñetazo y desafiando la declaración de “persona non grata”. 

Diario de campaña. Día 5

Me despierto en Madrid
Duermo en Granada

  
En el medio voy a Roquetas de mar

Kilómetros: 723

Temperatura por encima de mis posibilidades. 

  
Descubrimientos: El quinto pino está en… Almería

  
Campaña “en positivo”. Pablo Iglesias va de “Heidi con coleta”, “Pedro Sánchez es un zombi”, Albert Rivera, “una veleta” (Rafael Hernando dixit). Y además: “Hay algunos, y no voy a entrar en detalles, un poco malos” y todos son “unos cenizos” (según Rajoy). 

Algo falla en esta frase: Rajoy: “Hay que perseverar en el cambio”.

Teloneros: Gabriel Amat, alcalde de Roquetas, investigado por beneficiar a 56 familiares; Juan Manuel Moreno, presidente del PP andaluz que se presentó como “el hombre más feliz del mundo”.

Promesas electorales: AVE Murcia-Almería, hablar de cosas bonitas, mucha moderación. 

Oído en la caravana: “Yo soy muy rara para los hombres”.

Lo que nos llega de las otras caravanas electorales: Pedro Sánchez se ha peleado con un árbol. 

Lo mejor del día: el helado que me comí después de Michelle Obama y antes de Mariano Rajoy en la heladería más famosa de Granada, Los Italianos. 
   
 Mañana: Zaragoza