Diario de la desescalada (II)

Fase: 0

Hito: primer día laborable con licencia de paseo.

Pasos: 12.641. Ojo a la gráfica:

Horario: 20.30 a 22.45 (para algo he salido en sudadera).

Videollamadas: 0

Consumo de móvil: 10 horas, 33 minutos

Playlist:

– Superstition, de Stevie Wonder

– Green power, de Little Richard

– Lets get it on, de Marvin Gaye

– To Zion, de Lauryn Hill

– Happy, de Pharrel Williams

– Use me, de Bill Withers

– Cry to me, de Salomon Burke

– I smell trouble, de Ike & Tina Turner

– I feel good, de James Brown

Outfit:

Mallas de Decathlon, sudadera de Amancio, un poco de colorete, cejas-tendencia.

Paisaje: De día es otra película.

Dios aprieta, pero no ahoga:

Mi cine, cerrado

Mi Zara, cerrado

Pero mi librería: ¡abierta!

Incidencias:

– ¡He visto a un ser querido! ¡Sin pantalla! No es conviviente, pero hemos caminado juntos un rato a la distancia reglamentaria. Era la primera vez que nos veíamos con ropa de deporte y sin un periódico o un bar por el medio. Además, luego hemos ido a ver a otros seres queridos a los que convocamos por teléfono para que se asomaran a su terraza. Sorprendente buena acústica calle- 8º piso. Todo muy emocionante. Y queda por escrito: han prometido hacerme tortilla en la fase 1.

– Me ha salido una ampolla en el pie, como a los peregrinos.

– Como hoy iba hablando, he tragado un mosquito.

– A la luz del día hay mucha más gente por la calle, pero también ves pájaros.

Deberes:

– Comprar algo para la ampolla y una mascarilla para los mosquitos.

– Mudarme a una casa con terraza.

Revista de prensa:

La OTAN hoy ha aprendido a fabricar su propia plastilina con harina blanca, sal, agua, aceite y colorante.