Diario de la desescalada (XVI)

Fase: 0

Pasos: 10.185

Horario: 20.50 a 22.50

Consumo de móvil: 7 horas, 49 minutos

Outfit: juvenil. Llevaba encima demasiadas prendas para salir a caminar rápido como Rajoy – parece que no, pero sudas- así que, 20 años después, he vuelto a atarme el jersey a la cintura.

Playlist:

– Try a little tenderness, Otis Redding

Blame it on the boogie, The Jacksons

Hey Joe, Jimi Hendrix

Ooh La La, The wiseguys

Brimful of Asha, Cornershop

Remember me, Blue boy

– Boys dont cry, The Cure

Losing my religion, R.E.M.

Paisaje:

1. El único que me ha mirado hoy

2. Probablemente caducado desde mucho Antes del Coronavirus

– Anocheciendo en 3…

2…

1…

Incidencias / observaciones:

– Hoy me he dado cuenta de que desde que empezó todo esto, voy más ligera porque nadie me entrega publicidad por la calle. ¿Será uno de los oficios que se extingan con el coronavirus? Yo antes aceptaba siempre, para aligerar también la jornada del repartidor, pero incluso cuando ya haya pasado lo peor, recoger propaganda parecerá un riesgo innecesario, evitable. Luego me he fijado en que la publicidad ya es distinta. Ahora todo parecen anuncios de Navidad, aunque estemos en mayo. Tienen esa ñoñería sólo tolerable cuando uno está a punto de volver a casa después de un montón de tiempo para abrazar a familiares que hace mucho que no abraza. Lloro con casi todos.

Deberes:

– Comprar huevos. La presión de la grada me hizo retrasar el momento de freír el quinto, el que tenía que salir perfecto con todos vuestros consejos, pero resulta que estas cosas caducan súper rápido. Haberme dicho.

Revista de prensa. Tengo miedo:

Diario de la desescalada (XIV)

Fase: 0

Pasos: 6.418

Horario: 22 a 23 horas.

Consumo de móvil: 8 horas, 18 minutos

Outfit: Vaqueros de una marca que ya no existe y comprados en pesetas; jersey de lunares, plumífero, raya del ojo y rímel (es sábado).

Playlist:

– Hoy no me he puesto música para escuchar un rato al pueblo. Hay una confusión total. La gente piensa que estamos en la fase 1. No he tenido valor para decirles que seguimos a 0. Puede también que pensaran que la primera es la uno y no sepan que la cuarta es, en realidad, la 5. Nunca lo sabremos.

Paisaje:

1. ¿Dónde estarán estas criaturas?

2. Pero vamos a ver

3. Otro que tal

Incidencias/ observaciones:

1. Por la calle, mi padre suele hacer juegos con las matrículas de los coches- de repente grita, entusiasmado: “¡Mira, todo números primos!”- y yo voy poniendo tildes a los letreros. Deformación profesional: él es profesor de matemáticas jubilado y yo plumilla. Estos días de paseo me he hinchado a editar rótulos, carteles y nombres de establecimientos: acentos no señalados tipográficamente, comas y mayúsculas. Hay un déficit de lo primero y un superávit de lo segundo. Pese a ser de letras purísimas, también me fijo en las matrículas, pero solo para pedir deseos si son capicúa. He detectado, no obstante, que en Madrid bautizan los locales con mucha más intención que en A Coruña. Es decir, aquí veo pocos bar “La esquina” si están en una esquina, por ejemplo -el hostelero madrileño no se rinde tan fácilmente-. Buena parte de mi paseo lo he dedicado a pensar cómo se llamaría el mío. Tras barajar varias opciones, he decidido que Anduriña. Es la canción con la que abro en los karaokes.

2. Cuando ya estaba llegando a casa un poco triste porque hoy no me había sonreído nadie (no hubo tiempo para videollamadas porque teletrabajé muchísimo), un chico me ha dicho: “¡Feliz pandemia!”. He tardado una eternidad en contestar: ¡Igualmente!”. Me ha pillado totalmente desprevenida, pero con pestañas de cine.

Deberes:

– Seguir explorando en el armario

Diario de la desescalada (XIII)

Fase: 0

Pasos: 6.075

Horario: 22.05 a 23.05 (primera vez que me escondo de la policía).

Outfit. Un cromo: jersey con bolitas, vaqueros rotos, plumífero, esos moños deshechos que a mí no me salen y la mascarilla hasta arriba por si me cruzaba con alguien (conocido).

Playlist: como si estuviera en El Barco

I want you back, Jackson five

He’s the greatest dancer, Sister sledge

Hard to handle, Otis Redding

Like sugar, Chaka Khan

– That’s the way (I like it), KC & the sunshine band

Cosmic girl, Jamiroquai

Rose rouge, St Germain

– My friend, Groove armada

So flute, St Germain

Paisaje:

– Fresquito

– ¡Censura!

– Clásicos a puerta cerrada

Incidencias / observaciones:

1. Desde que tengo y me pongo mascarilla para salir a la calle (anteayer), miro mal a los que no la llevan y que, de repente, me parecen unos irresponsables. Esto me ha hecho pensar en la violencia de los conversos. Los exgorditos que te miran mal si te pides la pasta carbonara en la cena; los que corrían delante de los grises y ahora los echan de menos; los que quemaban los bares y ahora organizan sus días libres según el calendario de maratones. Gente peligrosa los runner. Ojo. Atentos. Cuidado.

2. Al ver esto:

Inmediatamente he dicho: “Y con tu espíritu”. No voy a misa desde los 10 años, cuando se murió mi abuela Fina. Pero podría dar una, me las sé de memoria. También las valencias químicas, en las que no volví a pensar desde una época antes conocida como segundo de BUP. Me resulta curioso cómo algunas cosas que no utilizas se pegan a la memoria como un traje de buzo al cuerpo y otras que te apetecería guardar, desaparecen enseguida. Creo que escribo este diario también por eso: para registrar las renuncias. Para que no se me olvide que hubo una vez que estuve presa y disfrutar al máximo de la libertad cuando venga.

Deberes:

– dormir

Revista de prensa: Qué ternura

Diario de la desescalada (VII)

Fase: 0

Hito: Primera semana con licencia para pasear. Periodismo de datos:

Pasos: 9.220

Horario: 21 a 22.40

Outfit: vaqueros, jersey de lunares que compré el verano pasado en mercadillo de Portonovo, chaqueta suave, pelo mojado, raya del ojo (es sábado).

Playlist. Hoy pocas canciones porque me llamó mi amigo David in itinere y volvimos a jugar a arreglar el periodismo (y mi vida)

Don`t stop `till you get enaugh, Michael Jackson

Bongo Bong, Manu Chao

Feel it still, Portugal. The man

Muy tranquilo, Gramatik

Crystalised, The xx

Paisaje:

1. Como sois muchos, me he escondido un rato aquí, en la calle del Codo. En Madrid Secreto luego he descubierto que se llama así por sus escasos 75 metros de longitud y por la forma que tiene, “creando casi un ángulo de 90 grados”. El nombre se lo puso el Marqués de Grabal a principios del siglo XVIII. También cuenta que Alatriste quedó con varios para pegarse justo ahí y que Quevedo, al parecer, la utilizaba para orinar (es oscura y estrecha) cuando volvía de las tabernas de alrededor. Pero no solo eso. Cuenta Madrid secreto: “El escritor siempre elegía el mismo portal de la calle, por lo que algún vecino cansado con la situación pintó una cruz con un mensaje: «No se mea donde hay una cruz” Quevedo tuneó el mensaje: “No se coloca una cruz donde se mea». No hay forma de contrastar.

2. Primera vez que lo veo a la luz del día:

3. Ambiente… ¿navideño?

4. Promesas…

5. Y más promesas

Incidencias:

1. No os lo vais a creer, pero me he encontrado más seres queridos. Hoy iban en bici (ellos). Emoción máxima al oír gritar mi nombre en exteriores. Aquí la prueba. Saludarse con el codo. El mundo está loco, loco.

2.       Como he ido hablando con David casi todo el paseo, me he perdido y he aparecido en un sitio donde revoloteaban un montón de murciélagos. No me cabe en la cabeza que todo esto haya empezado comiéndoselos.

Deberes:

1. Alquilar una bici.

2. Aprender a cocinar todas las cosas que me han llegado hoy y que he pedido creyendo que sabía de lo que hablaba.

Revista de prensa:

Mis favoritos

Hay que ser objetiva, neutral, mantener la imparcialidad. No se debe, pero confieso que tengo favoritos. Desde hace años son los que tienen muchos más que yo. Aprendí a apreciarlos con los que me tocaron de serie: dos pares de abuelos excepcionales e interesantísimos. Luego, trabajando, he tenido la oportunidad de entrevistar a muchos, casi siempre en circunstancias duras. Por ejemplo, delante de una fosa común abierta, buscando un esqueleto con reloj, el de su padre. La gente mayor es dura, pero sabe ser tierna. Es sabia, pero humilde. Y un lujo para mi oficio: nadie tiene tanto que contar y por contar.

Mi abuela materna, Fina, se fue demasiado pronto. Yo tenía diez años y perderla es el primer recuerdo que tengo de la tristeza. Los bebés y los niños lloran mucho, pero de adulto no te acuerdas. La primera vez que miro atrás y me veo llorando es el día que me dijeron que ella se había ido “al cielo”. Y no es solo porque sus nudillos fueran la máquina de cosquillas más perfecta que existe; porque hiciera la mejor tortilla con tomate del mundo o porque su maravillosa tienda (ferretería, juguetería y lo que surja) fuera el lugar donde yo he sido más feliz en toda mi vida, sino porque tenía algo que identifiqué ya de mayor, cuando aprendí la palabra: un carisma de aquí a Finisterre.

Después fui perdiendo al resto de mis abuelos, mis dos Ángeles, el paterno y el materno, y a María Luisa. Empecé a conocer a los abuelos de otros. Me gustan mucho los niños- especialmente algunos-, y los adultos -especialmente algunos-, pero tengo debilidad por los mayores porque son los que concentran, en mayor porcentaje, las cosas que me gustan. Por ejemplo, han sido muy trabajadores, y eso siempre me ha derretido: ver a alguien esforzándose en lo que hace, sea lo que sea. Son discretos, no se gustan; a veces no hablan mucho si no insistes, pero si aciertas con la pregunta, que es una de mis sensaciones favoritas, es como descubrir una fuente de petróleo. Son tesoros escondidos, cofres por abrir. 

Entre los 47 millones de españoles asustados pienso en ellos los primeros, por razones obvias. Tienen la fuerza de la experiencia, de la acumulación de datos y vivencias, pero la debilidad física de los años. Son la generación más generosa y antes del coronavirus lo han demostrado de sobra: prestando su pensión a los hijos durante la crisis; cuidando siempre de los nietos. Abofetearía uno a uno a los que no han entendido que hay que quedarse en casa; a los que con ignorancia y soberbia – tan peligrosas ahora- siguen actuando como si esto no fuera con ellos. Como no puedo hacerlo, recuerdo el motivo para quedarse en casa por aquí: se lo debemos. A todos los que sí han entendido, y que afortunadamente son mayoría, muchas gracias por proteger a mi gente favorita.

Diario de recamPPaña. Y 9

Diario de recamPPaña. Y 9

Me despierto en… Valencia

Horas de sueño… 6.30. Media en 9 días: 6,4

Duermo en… Madrid.

Kilómetros: 355. Total en 9 días: 5.177.

Oído en la caravana:

⁃ “Yo de mayor quiero ser Pío García Escudero”

⁃ “Mañana os voy a echar de menos”

– “Mentiroso”

Oído en el mitin:

Quiero invitaros a que metáis la mano, ahora cuando lleguéis a casa, en el buzón de vuestros vecinos y cojáis los sobres de la bandera de España [los de Vox] y los tiréis al cubo de la basura” (Miguel Tellado, secretario general del PP gallego).

– “Nos fuimos a dormir y nos dolía España” (José Luis Martínez Almeida).

– “Queridos Píos” (en mayúscula, porque Casado se refería a Pío García Escudero y compañía).

– “Sánchez se cree el sheriff” (Ana Pastor)

– “Todos los españoles son mis jefes” (Casado, como yo)

Front row… en Barcelona

El mensaje del día: Votar a Ciudadanos y a Vox es “marcarse un gol en propia meta”.

El lapsus: Almeida confunde a Ángel Gabilondo… con su hermano Iñaki.

Promesas electorales: “liberaros de todos los mantras del socialismo”; “No demonizar el diésel”; ser “el bote salvavidas de España”; callar a la orquesta (del Titanic).

Los años no pasan por él… DJ Pulpo

2016 (Colón, ahora territorio Vox)

2019 (Plaza de Toros de Las Ventas)

Y mientras, en Murcia… Teodoro García Egea recita un poema. Dentro vídeo
https://twitter.com/teogarciaegea/status/1192911288843812865?s=21

Minutos musicales

Piropos electorales: “Nunca está cansado” (Ana Pastor, sobre Casado).

Desayuno: en Valencia

Comida: ¡en casa!

Cena: sándwich en Las Ventas

Lo mejor del día... Volver a ver a los amigos (aunque en condiciones extremas)

Lo peor del día… Pensar en lo que queda

Mañana: A reflexionar

Agradecimientos: A Itziar y Álvaro, esos seres del PP que responden con paciencia cuando preguntamos por enésima vez cuánto falta para llegar, y a los que pedimos “un poquito más” todas las mañanas. A súper María, de El Corte Inglés, que tuvo el detallazo de echarnos de menos desde un congreso de gente normal con horarios normales; y a todos mis compañeros: sin las cosas que he oído en la caravana estos nueve días habrían sido muchísimo más largos.

Diario de recamPPaña. Día 8

Me despierto en… Zaragoza.

Horas de sueño… ¡7.30!

Duermo en… Valencia

Kilómetros: 309

Lo mejor del día: ellos

Lo peor del día: crisis vocacional.

Oído en la caravana:

⁃ “En esa colcha hay ADN para 10 CSI”

– “Me ajunquero aquí”

– “¿A cuántas lunas está el mitin?”

Oído en la cola para entrar en el mitin:

– “Oiga, que yo soy la alcaldesa de xxx”

Oído en el mitin:

– “¡Han puesto el listón ético y estético tan alto!(Isabel Bonig, líder del PP valenciano)

– “Más país es la forma cobardica de no decir Más España” (María José Catalá, portavoz del PP en el Ayuntamiento de Valencia)

– “Uno no es de donde nace, sino de donde pace” (Pablo Casado)

– “No os dejéis mancillar” (Casado).

– “Hay una crisis como la copa de un pino” (Casado).

– “¿Te imaginas que yo hubiera dicho que la fiscalía depende del Gobierno? Me tendría que haber ido a Nueva Zelanda” (Casado, sobre las palabras de Sánchez).

Promesas electorales: “No hacerse los simpáticos en Europa”; “comprometerse con los cítricos”; “proponer mantener la exención fiscal para los jóvenes que ganen menos de 1.400 euros al año”.

Piropos electorales:

– “Teodoro García Egea es, probablemente, el murciano más importante que ha habido en la política española por su capacidad de influencia en el partido más grande de España” (Casado).

– “Es nuestro valenciano más universal después de san Vicent Ferrer: Esteban González Pons” (Bonig)

Lo que nos llega de otros partidos: Vox nos re-veta.

Desayuno: Aparentemente, en Boston, Zaragoza.

Comida: arroz frente al mar en Valencia. Aunque trabajando.

Cena: tosta cerca del hotel, es decir, de la cama.

Mañana: Madrid (cierre en la plaza de toros de Ventas)